Archivo | febrero 2012

Cuerpo, mente y espíritu


Los seres humanos somos cuerpo, mente y espíritu. Estas tres cosas están totalmente ligadas, no trabajan a nivel individual sino en equipo. El cuerpo es una máquina perfecta como todas las cosas que hay en el universo. El espíritu a pesar de ser intangible, existe. La mente es muy compleja, todo los pensamientos que se generan en ella, antes o después, influirán en nuestra salud.

Cuando la enfermedad irrumpe en nuestras vidas creemos que no hay una relación causa-efecto. Pero no es así, el cuerpo muestra síntomas de enfermedad para avisarnos del origen de la misma. La enfermedad nace de las emociones estancadas, acumuladas durante largo tiempo y alimentadas con pensamientos poco saludables.

Debemos liberar nuestras emociones bloqueadas, ayudarlas a fluir de nuevo y volver al estado natural del cuerpo que es la salud.

Para lograrlo tenemos herramientas a nuestro alcance de gran utilidad, la medicina natural, las flores de Bach o terapias como el Reiki que nos ayudarán a recuperar nuestro equilibrio interior.


Árbol de lluvia

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Árbol de lluvia…

 Cuenta una antigua leyenda que en las lejanas tierras del nuevo mundo, en un pequeño poblado, vivía una hermosa joven con un don especial. Podía conversar con los espíritus del bosque y gracias a ello conocía la magia de las plantas y los árboles.

Los aldeanos visitaban a la joven en busca de remedios para sus dolencias y ella los curaba con las plantas que recogía en el bosque.

Pasaron los años y una gran sequía asoló el poblado. Desesperados, los aldeanos pidieron a la muchacha que acudiera al bosque y rogase a los espíritus que devolvieran la lluvia a aquellas tierras. La joven corrió a hablar con ellos y ocurrió que una espléndida noche de luna llena, la lluvia regresó devolviéndole la vida a los campos salvando así la aldea de la desgracia.

Tras largos años de amor y entrega hacia los demás, ella murió. Siendo muy querida y respetada por todas las gentes del lugar, en el consejo de ancianos se decidió que la enterrarían en el mágico y frondoso bosque. Y así fue como brotó y creció un magnífico árbol de incomparable belleza que recordaba a la de la joven. En honor a ella florece siempre que llegan las lluvias.

Árbol de lluvia